Aunque veamos cientos de fotografías de este encantador pueblo marinero perteneciente al Principado de Asturias, no dejará de sorprendernos cuando estemos en medio de la plaza y rodeados de esas hermosas casas construidas de tal manera que parecen colgadas de las laderas de la montaña.
Ubicada en la costa del Mar Cantábrico, aproximadamente a sesenta kilómetros de la ciudad de Oviedo, la capital del Principado, Cudillero es una villa pesquera que fue erigida en las laderas del acantilado, quedando en el centro la bahía, rodeada del muelle y del puerto.
El pueblo está considerado una joya de la arquitectura, por la forma en la que está asentado. Se lo llama “Anfiteatro de Cudillero”, gracias a esta configuración, ya que las casas cumplirían la función de palcos que rodean la plaza o escenario.
Las casas parecen estar superpuestas, cada espacio ha sido aprovechado para la edificar y el color es otra nota importante en su decoración, que se aprecia principalmente en los marcos de puertas y ventanas, en los balcones y en los aleros.
Sus gentes, que en su gran mayoría, desde siempre vivieron del pesca, y a quienes apodan “pixuetas”, actualmente también se dedican a actividades relacionadas con el turismo, que llega asiduamente, algo que permitió que esta industria se diversificara.
Uno de los placeres de recorrer estas callejuelas es encontrar pequeñas tiendas donde adquirir productos variados, típicos de la zona, tanto artesanía de carácter ornamental como gastronómica, desde la cerámica negra, a delicias como quesos, fabas, embutidos, productos del mar envasados en aceite de oliva: pulpo, caballa o bonito y por supuesto la sidra.
A este pintoresco pueblo llegan personas con diferentes inquietudes, pero siempre amantes de la naturaleza, ya que entre otras actividades que se pueden desarrollar hay importantes rutas de senderismo, con diferentes grados de nivel de dificultad.
Una de esas rutas que es muy recomendable es la llamada Cudillero-El Pito-Cudillero, son seis kilómetros de recorrido de baja dificultad, que se puede realizar aproximadamente en una hora y media y permite disfrutar del pueblo de Cudillero, Piñera, El Pito, donde se encuentra el Conjunto Palaciego de los Selgas, la zona de La Atalaya, para regresar a Cudillero.
Esta ruta permite conocer los exteriores del Palacete, con sus hermosos jardines de estilo francés y sus esculturas, pero si se dispone de tiempo, una visita al interior también es muy recomendable.
El Palacio Selgas es un conjunto palaciego de finales del siglo XIX, con un estilo de decoración renacentista italiano del siglo XVI y que alberga tapices y obras de arte universales, con pinturas de Goya, Tiziano y El Grego, entre muchos otros.
Además de esta mezcla de naturaleza y arte, también hay naturaleza en estado puro.
Hay diferentes tipos de playas próximas a Cudillero, las visitadas, populares y las escondidas, como por ejemplo la llamada Playa del Silencio.
También conocida como Playa Gavieiro, es un espacio casi virgen y tal vez de los mas bonitos. No tiene acceso directo en coche, lo que facilita su conservación. Allí se puede disfrutar de medio kilómetro de arena por la que caminar, con la protección de los altos acantilados y el mar a los pies. No cuenta con servicios, es un espacio natural, al que se accede con cierta dificultad. Aquellos que la visiten deben estar conscientes de su belleza y fragilidad, conocer y respetar el deseo de todos en conservarla en las mismas condiciones medioambientales en la que se encuentra.
Para aquellos que gustan de la vida social, también hay playas como San Pedro de la Ribera, galardonada con la prestigiosa “Q de calidad”, la bandera azul que demuestra el compromiso con la calidad turística. Sus arenas de color tostado se cubren de turistas que tiene acceso a variedad de servicios.

Imágenes: Cudillero desde la plaza / “Anfiteatro de Cudillero”
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Naturaleza, Palacio, Playas
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