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Islas griegas: Samos

Otra que forma parte del archipiélago denominado Islas del Egeo Norte es Samos.

La isla de Samos está muy próxima al continente asiático, apenas dos kilómetros la separan de Turquía, por esa razón es una puerta de acceso a Grecia desde el extranjero, tanto por mar, como por aire, porque tiene aeropuerto y recibe turismo de todas partes.

Esta isla griega tiene un considerable tamaño, la estancia puede tener una duración mayor si nos atrapa con su encanto y nos sentimos con espíritu para alquilar un coche y recorrerla.

Con una geografía montañosa, tiene valles y costas escarpadas en las que se han formado diferentes calas, muchas por descubrir y en las que poder estar solo frente al Mar Egeo.

Las playas son un reclamo importante por la variedad, que como he dicho van desde las desérticas y solitarias, a las que tienen instalaciones con todas las comodidades, para disfrutar con una copa en la mano desde la tumbona.

También hay servicio de barcos que te trasladan a pequeñas islas desiertas frente a Samos.

La cantidad de restos arqueológicos son muchos, diseminados por todas partes y también enmarcados en un par de muy buenos museos, con una colección abundante y variada de objetos, desde cerámica prehistórica, figuras de terracota hasta de madera y bronce.

Samos cuenta con pueblitos típicos griegos, tradicionales, pero también algunos de mayor tamaño, animados, con mucha vida nocturna, bares y pubs, restaurantes para disfrutar de la gastronomía local o de una copa después de un día de playa o de excursión.

La isla tiene su cuota de mitología, ya que fue la cuna del matemático Pitágoras y de la diosa Hera, quien fue esposa de Zeus, lo que nos da una excusa mas para recorrerla en busca de inspiración.

Imágen: vistas de la playa desde uno de los varios monasterios que hay en la isla.

Islas griegas: Eubea

Eubea o Évia es una isla de gran tamaño del Mar Egeo, la número dos en superficie, después de Creta.

De forma alargada y bastante estrecha, está separada del continente por el golfo del mismo nombre, pero unida por dos puentes, uno mas moderno, suspendido llamado The Chalcis’ Bridge y otro mas antiguo y colgante construido en 1962.

Tal es la proximidad de Eubea con la zona continental, en algunas partes tan solo hay seis kilómetros de separación, que parece posible lo que se dice, que estaba unida a ésta, pero por los efectos de un fuerte terremoto logró desprenderse este gran trozo de tierra, y también explica que mantenga todas las características de Grecia central, donde las antiguas murallas defensivas fueron destruidas para permitir el desarrollo urbanístico y los restos antiguos no abundan.

La capital es Calcis, una ciudad moderna, impulsada por el comercio de exportación, gracias a sus conexiones ferroviarias con Atenas y a su puerto.

Eubea se puede considerar un destino turístico, cuenta con muchos servicios dedicados al tema, pero a la isla llegan principalmente visitantes griegos, es una de las elecciones preferidas de los atenienses por su cercanía.

Con una geografía montañosa, Eubea es bastante árida y en las laderas crecen los pinos principalmente. Destacan un par de picos que alcanzan una altitud de 1.745 metros y 1.343 metros, llamados Dhirfis y Pixariá respectivamente.

Los valles de las montañas son aprovechadas para el cultivo, que crecen abundantes al abrigo natural que proporciona el terreno, con plantaciones típica mediterránea.

Las playas son muy buenas y el clima agradable. Abundan las aguas termales, por lo tanto también las infraestructura para su explotación, hay una gran cantidad de spa.

En el sur se encuentra un sin fin de villas marineras, junto a una costa calmada y con el color incomparable del Egeo.

Imágenes: En primer plano Petalioi y detrás la gran isla de Eubea / Un paseo por Calcis

Islas griegas: Icaria

En este recorrido por las islas griegas, he hablado en anteriores artículos de los diferentes archipiélagos y ahora le ha llegado el turno a las “Islas del Egeo Norte”.

Hoy visitaremos Ikaria, una isla montañosa que tiene el nombre asociado al sol como ninguna otra. De todos los dioses y semi-dioses de la mitología, posiblemente la historia de Ícaro sea la más popular.

Dédalo, un artesano brillante e ingenioso fue contratado para diseñar el laberinto donde se encerró al Minotauro, la figura mitológica con cuerpo de hombre y cabeza de toro que se alimentaba de seres humanos. Para evitar que se siguieran cometiendo sacrificios, Dédalo reveló el misterio del laberinto, lo que permitió que mataran al Minotauro.

El rey Minos cuando descubrió la traición, lo castigó encerrándolo en su propio invento, junto a su hijo Ícaro.

Éste era tan buen inventor como su padre y creó unas alas que le permitieron escapar volando, aunque para su construcción utilizó cera y al aproximarse al sol, se derritieron y calló al mar, próximo a la isla que desde entonces lleva su nombre: Icaria.

A pesar de esta apasionante leyenda de origen griego, la isla es incluso mas famosa por los vestigios de los tiempos de dominio romano.

Las ruinas de unas termas son el mayor reclamo turístico, ya que en torno a ellas se han desarrollado una serie de balnearios de gran prestigio.

Ayios Kirykos es la capital, pero a pocos kilómetros se encuentra Therma, el pueblo con mayor concentración de centros de salud y próximo a las ruinas de las antiguas instalaciones.

Icaria tiene muy hermosas playas, lo que permite el turismo en familia, por mas heterogénea que esta sea. Mientras algunos disfrutan de los beneficios terapéuticos de las cálidas aguas, otros pueden seleccionar entre la variedad de costas, algunas con arena fina, otras con suelo mas rocoso como lo es la composición general del suelo.

Las populares, concurridas y con todos los servicios se encuentran en el lado norte de Ikaria, mientras que la costa sur es la mas tranquila y solitaria.

Imagen: vistas del mar en Icaria

Islas griegas: Skyros

Prosiguiendo el recorrido por las islas griegas, hoy haremos escala en Skyros, ubicada en el Mar Egeo y perteneciente al grupo de las Espóradas.

En las leyendas que llegaron a nuestros días y según la mitología griega, esta fue la isla que eligió Tetis, la madre de Aquiles, para esconder a su hijo y así evitar que fuera a la guerra de Troya, pero Aquiles fue conocido como el héroe de Troya, con lo cual los intentos de su madre no dieron resultados.

La forma de Skyros es muy particular, en medio de la misma, la tierra se estrecha hasta convertirse en una especie de istmo. Esta característica del terreno ha permitido que se pueda diferenciar claramente la isla en dos mitades bien definidas.

Los pobladores de Skyros son muy tradicionales, conservan muchas costumbres, pero no como reclamo turístico, sino por pura idiosincrasia. Por esta razón es común observar a sus habitantes luciendo trajes y calzado típico, pero eso no quita que sean cordiales con el turista.

Paseando por cualquiera de sus pueblos, se puede curiosear en los interiores de las viviendas o en los talleres que se dedican a la ebanistería o a la cerámica, aquí todo está abierto a las miradas.

La arquitectura del lugar también es típica griega: casas blancas, cuadradas, con patios, construidas en las pendientes de las montañas, y por supuesto en el punto mas alto, la iglesia o castillo.

En el caso de Skyros, abundan las iglesias, pero tal vez la mas importante es la erigida en honor de San Jorge, patrono de la isla, que se conserva a pesar de su antigüedad y en la que aún se oficia misa.

La naturaleza es generosa, se pueden visitar un gran número de playas, dar paseos a caballo, montados sobre una raza particular y propia de la isla, tanto por la costa como entre los abundantes bosques de pinos, o los olivares y viñedos que crecen gracias al clima propicio.