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Mondariz, turismo termal

Icono de una época, la Villa y el Balneario de Mondariz se ha modernizado para servir a los mas exigentes en material de turismo termal, pero conservando el lujo y la exclusividad.

Ubicado en la provincia de Pontevedra, Mondariz tal vez sea el mas afamado de todos los balnearios termales de Galicia, ya que su prestigio se remonta aproximadamente a ciento treinta años de historias de grandes personajes, de distintas esferas de actuación, que llegaban en busca de sus aguas curativas y de la relajación que brindaba el entorno.

De la original casa de baños solo queda el recuerdo, ya que en la actualidad, un gran hotel al mejor estilo Belle Époque, con una capacidad de cerca de doscientas habitaciones, está inmerso en un gran complejo que incluye diferentes posibilidades de ocio, grandes jardines, circuito termal con un spa de tres mil metros cuadrados, en la que realizar todo tipo de actividades lúdicas y terapias hidrotermales, hasta piscinas exteriores o jugar al golf en su extenso campo de 18 hoyos.

También dentro del Complejo Balneario de Mondariz, un extenso bosque esconde una capilla, erigida en honor a la Virgen del Carmen, patrona de las aguas.

En cuanto a gastronomía, lo mejor de la cocina gallega, en dos restaurantes, complementada con una pizzería para cubrir todos los gustos

Los dos manantiales principales de abastecimiento de las aguas termales tienen su lugar destacado.

Sobre la fuente de Gándara se ha construido la emblemática cúpula de bronce y cristal, sostenida por veinticuatro columnas, a modo de homenaje.

La otra fuente, la de Troncoso, se ubica a la orilla del río Tea, a escasos metros del hotel.

También fuera de las instalaciones, numerosos senderos permiten realizar caminatas junto al río Tea que rodea el balneario, sin duda una caminata por los cercanos bosques lograrán que los problemas se esfumen al menos por un tiempo.

Imagen: Balneario de Mondariz

Islas griegas: Icaria

En este recorrido por las islas griegas, he hablado en anteriores artículos de los diferentes archipiélagos y ahora le ha llegado el turno a las “Islas del Egeo Norte”.

Hoy visitaremos Ikaria, una isla montañosa que tiene el nombre asociado al sol como ninguna otra. De todos los dioses y semi-dioses de la mitología, posiblemente la historia de Ícaro sea la más popular.

Dédalo, un artesano brillante e ingenioso fue contratado para diseñar el laberinto donde se encerró al Minotauro, la figura mitológica con cuerpo de hombre y cabeza de toro que se alimentaba de seres humanos. Para evitar que se siguieran cometiendo sacrificios, Dédalo reveló el misterio del laberinto, lo que permitió que mataran al Minotauro.

El rey Minos cuando descubrió la traición, lo castigó encerrándolo en su propio invento, junto a su hijo Ícaro.

Éste era tan buen inventor como su padre y creó unas alas que le permitieron escapar volando, aunque para su construcción utilizó cera y al aproximarse al sol, se derritieron y calló al mar, próximo a la isla que desde entonces lleva su nombre: Icaria.

A pesar de esta apasionante leyenda de origen griego, la isla es incluso mas famosa por los vestigios de los tiempos de dominio romano.

Las ruinas de unas termas son el mayor reclamo turístico, ya que en torno a ellas se han desarrollado una serie de balnearios de gran prestigio.

Ayios Kirykos es la capital, pero a pocos kilómetros se encuentra Therma, el pueblo con mayor concentración de centros de salud y próximo a las ruinas de las antiguas instalaciones.

Icaria tiene muy hermosas playas, lo que permite el turismo en familia, por mas heterogénea que esta sea. Mientras algunos disfrutan de los beneficios terapéuticos de las cálidas aguas, otros pueden seleccionar entre la variedad de costas, algunas con arena fina, otras con suelo mas rocoso como lo es la composición general del suelo.

Las populares, concurridas y con todos los servicios se encuentran en el lado norte de Ikaria, mientras que la costa sur es la mas tranquila y solitaria.

Imagen: vistas del mar en Icaria

Parque Nacional Banff, Canadá

Cuando pensamos en Canadá, a la mente se nos vienen imágenes de altas montañas con picos nevados, bosques infinitos de verdes pinos, abetos y arces y lagos transparentes de agua pura.

Muchas áreas del país del norte tienen esas características, pero para preservar su pureza desde siempre ha sido necesario la intervención de las autoridades y la creación de espacios protegidos.

El Parque Nacional Banff, en la provincia de Alberta, en la región de las Montañas Rocallosas, es el mas antiguo parque del país, que fue declarado como tal en el año 1885.

Al principio solo contaba de una pequeña zona que incluía unas cuevas desde las que emanaban unas aguas termales de alta calidad.

Para evitar su explotación comercial, se estableció el Parque, que en la actualidad tiene una superficie de mas de seis mil seiscientos kilómetros cuadrados y está inscripto como Patrimonio Natural de la Humanidad en la Unesco, junto con el Parque de las Montañas Rocosas Canadienses.

El Parque Nacional Banff en un momento llegó a ser el número tres en la lista de los parque mas visitados del mundo, provocando la alerta entre los ecologistas, ya que tanta concurrencia podía poner en peligro su sostenimiento y la supervivencia de su abundante vida silvestre, como ciervos, alces, cabras de montaña, osos negros, lobos, coyotes y zorros, ya que este extenso parque permite infinidad de posibilidades de disfrutarlo, por ejemplo trece zonas para acampar e interactuar con la naturaleza.

Dentro del parque está asentada la ciudad de Banff, población establecida en épocas en que se construyó la red ferroviaria de la famosa Canadian Pacific Railway y según cuenta la leyenda, sus trabajadores fueron quienes descubrieron las aguas termales.

La ciudad de Banff con aproximadamente diez mil habitantes, tiene mucho movimiento y oferta cultural todo el año, además de ofrecer alojamiento de diferentes categorías, incluso resorts deportivos, balnearios, restaurantes y vida nocturna.

En 1903 en la ciudad se instaló el Museo Banff Park, cuya temática ronda en torno a la historia natural, con exposición de flora y fauna, minerales y artilugios típicos de la zona.

La temperatura de la región donde se encuentra el Parque Nacional Banff varía de -12°C en enero a 15°C en julio, con precipitaciones medias todo el año.

Toda la zona es el paraíso de los amantes de los deportes de nieve, porque la temporada invernal es muy extensa, habitualmente comienza en noviembre y puede llegar incluso hasta el mes de mayo.

Para ello están dispuestos tres centros de montaña: Mt. Norquay, The Lake Louise Ski Area y Sunshine Village, para practicar esquí o snowboard.

El Parque Nacional Banff tiene altos picos, algunos llegan a superar los 2.500 metros de altura, pero se puede visitar durante todo el año, no solo en la temporada invernal, se pueden realizar otras actividades ademas del esquí, se pueden hacer caminatas, observación de la vida salvaje, escalada, practicar senderismo, con gran variedad de recorridos de diferente dificultad, paseos en canoa o patinar sobre el hielo.

El escenario perfecto para ello lo brindan los contornos de sus lagos de ensueño, como el Lake Louise y el Lake Moraine, formados durante el periodo glacial y ubicados a unos 1800 metros de altitud.

Banff Upper Hot Springs es una de las atracciones mas populares, un spa y casa de baños para disfrutar de las aguas termales en piscinas al aire libre, con todas las comodidades de una instalación moderna pero en un balneario histórico, que mantiene su arquitectura original de diseño rústico, construido con elementos naturales, visibles en la madera y su porche de piedra.

Una muy buena forma de relajar los músculos después de tantas y variadas actividades que exigen el máximo de nuestro cuerpo.

Imágenes: Lake Moraine en el Parque Nacional Banff / Banff Upper Hot Springs

Termas de Prexigueiro

Galicia, conocida por la calidad de sus aguas, es recurrentemente visitada por quienes gustan del turismo termal, especialmente la zona de Ourense.
En un pequeño pueblo, Prexigueiro, ubicado en la parroquia de Francelos, distante tres kilómetros de la ciudad de Ribadavia y limitando con la provincia de Pontevedra, se ha realizado la recuperación de una zona termal que han denominado Termas de Prexigueiro.
Las termas se encuentran junto al Río Cerves, rodeadas de verdes pinares, en plena naturaleza, donde se ha diseñado un circuito de ocho pozas al aire libre.
Con la intención de interferir de la menor manera posible con el entorno, se ha empleado la madera, la pizarra y la piedra rústica para contener el fluir de unas aguas con excelentes propiedades.
La propuesta de las Termas de Prexigueiro es realizar un viaje al lejano Oriente, mediante la relajación recorrer el camino espiritual de Kumano Kodo, una ruta sagrada taoísta, un camino comparable al occidental “Camino de Santiago”, que por otra parte, ambas rutas están hermanadas desde hace muchos años.
Esta es la razón por la que las ocho termas o pozas de Prexigueiro tengan el nombre de templos japoneses.
En cuanto a sus aguas, hipertermales de gran calidad, cinco termas son de agua caliente, cuya temperatura está comprendida entre los 37 y 41 grados, una con chorros de hidromasaje y dos de agua fría.
El tiempo recomendado para la realización del circuito zen es de una hora y media, durante el cual el usuario ingresa al primer templo, a más de 40 grados de temperatura, para posteriormente cambiar a otros, de aguas mas templadas o frías y experimentar choques térmicos que producen el efecto relajante.
En las Termas de Prexigueiro, además del circuito al aire libre, también se pueden realizar tratamientos en bañeras de hidromasaje con vinoterapia de Treixadura y Mencia, lo mejor de ambas culturas y los productos de la tierra, O Ribeiro.

Imágenes:  Termas de Prexigueiro