Ya ha pasado la Noche Buena, la Navidad y la Noche Vieja, que dio paso al Año Nuevo.
En España y otros países el cambio de calendario ha estado marcado por las tradicionales doce campanadas y las doce uvas de la suerte, que consiste en comer de una en una, el delicioso fruto de la vid, al ritmo de las campanas que suenan al llegar la medianoche del 31 de diciembre.
Más allá de las festividades religiosas y paganas, estas fiestas tradicionales son un acontecimiento que muchos esperan con gran ilusión para vivir en familia y una vez que han pasado, quisieran repetirlas a la brevedad y los de espíritu viajero, en otras tierras.
Si eres de los que se han quedado con nostalgia de vivir nuevamente la Navidad y no quieres esperar otros 360 días, tienes la opción de viajar a Rusia, ya que allí y siguiendo las costumbres de la Iglesia Ortodoxa, que utiliza el calendario juliano, la Navidad se celebrará el 6 y 7 de enero.
La población acude masivamente a los servicios religiosos, a los conciertos, recorren las calles para apreciar los contornos de los magníficos edificios adornados con luces, las pistas de patinaje, los mercadillos con productos artesanos, en los que se encuentra desde adornos navideños hasta dulces.
Éstos placeres no son solo para los turistas, todos los que pasean se refugian en las cafeterías en busca de un chocolate caliente que les permitan soportar las bajas temperaturas, o los tertulianos locales que beben vino caliente con especies.
No falta el gran abeto decorado y la versión rusa de Papá Noel, todo esto se puede disfrutar dando un paseo por la Plaza Roja, con las fabulosas vistas de la Catedral de San Basilio, edificio singular, único y mas representativo de Moscú, un lugar muy especial donde vivir por duplicado la Navidad.

Imágenes: Moscú en Navidad / Panorámica de Moscú con la Catedral de San Basilio


