La Torre de Belém

La Torre de Belém

En el Siglo XVI, durante la Era de los Descubrimientos, la capital de Portugal, Lisboa, se convirtió en una ciudad importante, con un puerto en el que debían hacer una escala obligada las rutas del comercio marítimo.

Con la finalidad de protegerlo, el rey Joao II planificó un sistema de barrera defensiva que consistía en tres fuertes y uno de ellos fue situado en la desembocadura del río Tajo, la llamada Torre de San Vicente de Belém, en honor al santo patrono de Lisboa.

Las obras recayeron sobre su sucesor, Manuel I, comenzando a trabajar en 1514 para finalizar seis años mas tarde. La torre sustituyó a un antiguo navío artillado que estaba anclado en el sitio desde donde partían las naves para las Indias.

Si se compara la Torre de Belém con el resto de construcciones y torres medievales, se apreciará una notable diferencia, tiene marcadas influencias islámicas y orientales y además está profusamente decorada, reflejo del gusto del rey Manuel I, que marcaría el inicio de un estilo que posteriormente se conocería como “manuelino”.

Podemos encontrar muchos elementos distintivos: esferas armilares también llamados astrolabios esféricos, cuerdas retorcidas esculpidas en piedra y cruces de la Orden de Cristo, orden militar portuguesa de origen templaria a la que el rey pertenecía.

La estructura de la torre es cuadrangular, sobre una base hexagonal que apunta hacia el río. Se compone de dos elementos principales: la torre y el baluarte. La torre que alcanza una altura de treinta y cinco metros, se eleva cinco pisos por encima del baluarte, distribuidos de la siguiente manera: en el primer piso se encuentra la “Sala del Gobernador”, en el segundo piso, la “Sala de los Reyes” donde destaca el techo elíptico y la chimenea decorada, en el tercer piso se encuentra la “Sala de Audiencias”, en la cuarta planta está la Capilla y en el quinto piso la terraza de la torre.

Se puede acceder a ella desde la orilla por una pasarela, tras atravesar un puente levadizo nos encontramos en el baluarte, la zona correspondiente a la defensa; una gran cámara abovedada con paredes de tres metros y medio de ancho, con dieciséis aberturas para disparar los cañones. La bóveda dispone de una apertura superior para la disipación del humo provocado por la pólvora. La segunda línea de fuego se dispone en la terraza.

Con el tiempo la Torre de Belém fue perdiendo su carácter defensivo, siendo utilizada como aduana, puesto telegráfico y faro. Algunos historiadores consideran que por su altura y ubicación la torre fue creada con la intención de funcionar como puesto administrativo.

Esta belleza que puede ser recorrida en su totalidad fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1983.

La Torre de Belém

Imágenes:  Torre de BelémBalcón sobre el río Tajo

Un pensamiento en “La Torre de Belém

  1. Pingback: Los misterios de la Quinta da Regaleira

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>