Islas griegas: Icaria

En este recorrido por las islas griegas, he hablado en anteriores artículos de los diferentes archipiélagos y ahora le ha llegado el turno a las “Islas del Egeo Norte”.

Hoy visitaremos Ikaria, una isla montañosa que tiene el nombre asociado al sol como ninguna otra. De todos los dioses y semi-dioses de la mitología, posiblemente la historia de Ícaro sea la más popular.

Dédalo, un artesano brillante e ingenioso fue contratado para diseñar el laberinto donde se encerró al Minotauro, la figura mitológica con cuerpo de hombre y cabeza de toro que se alimentaba de seres humanos. Para evitar que se siguieran cometiendo sacrificios, Dédalo reveló el misterio del laberinto, lo que permitió que mataran al Minotauro.

El rey Minos cuando descubrió la traición, lo castigó encerrándolo en su propio invento, junto a su hijo Ícaro.

Éste era tan buen inventor como su padre y creó unas alas que le permitieron escapar volando, aunque para su construcción utilizó cera y al aproximarse al sol, se derritieron y calló al mar, próximo a la isla que desde entonces lleva su nombre: Icaria.

A pesar de esta apasionante leyenda de origen griego, la isla es incluso mas famosa por los vestigios de los tiempos de dominio romano.

Las ruinas de unas termas son el mayor reclamo turístico, ya que en torno a ellas se han desarrollado una serie de balnearios de gran prestigio.

Ayios Kirykos es la capital, pero a pocos kilómetros se encuentra Therma, el pueblo con mayor concentración de centros de salud y próximo a las ruinas de las antiguas instalaciones.

Icaria tiene muy hermosas playas, lo que permite el turismo en familia, por mas heterogénea que esta sea. Mientras algunos disfrutan de los beneficios terapéuticos de las cálidas aguas, otros pueden seleccionar entre la variedad de costas, algunas con arena fina, otras con suelo mas rocoso como lo es la composición general del suelo.

Las populares, concurridas y con todos los servicios se encuentran en el lado norte de Ikaria, mientras que la costa sur es la mas tranquila y solitaria.

Imagen: vistas del mar en Icaria

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