Isla de Murano

Uno de los centros mundiales del vidrio artístico se encuentra en la isla veneciana de Murano.

Dista aproximadamente un kilómetro de Venecia y es famosa por la amplia variedad de obras en vidrio que se crean de manera artesanal, desde vasos, copas, lámparas, jarrones, figuras decorativas, hasta bisutería en vidrio.

Originariamente esta actividad se desarrollaba en la propia Venecia, pero este oficio representaba un gran riesgo de incendio, por lo que se trasladó a una isla cercana.

La Isla de Murano recibe infinidad de turistas que son abordados al desembarcar del vaporetto (el transporte público) e invitados a visitar las numerosas fábricas, para que observen a los artesanos en acción realizando el “soplado del vidrio”. Una vez terminada la pieza, los asistentes son conducidos a la tienda para que adquieran algún recuerdo.

Si con la visita a las fabricas no es suficiente, la isla cuenta con el “Museo Vetrario”. Fue fundado en 1861, con el objetivo de dar a conocer al público los detalles del arte de los trabajadores del oficio más respetado de la ciudad. Ofrece un recorrido a través de la historia de la elaboración del vidrio, con más de cuatro mil piezas, algunas de épocas remotas, frascos fenicios, objetos romanos, egipcios, cálices, espejos, cuentas de caleidoscopio y piezas contemporáneas que muestran la evolución de la técnica de fabricación.

Otro sitio para visitar es la “Basílica de Santa María y Donato” y su impresionante mosaico de estilo bizantino. Sus orígenes se remontan al siglo VII, aunque su forma actual se debe a reformas finalizadas en el año 1141. El exterior está recubierto con ladrillos a la vista. La pared interior de la fachada principal está revestida con el enorme mosaico. También destacan el suelo y el techo gótico.

La Isla de Murano en los siglos XV y XVI era el principal centro de producción de cristal de Europa. Los artistas del “Cristal de Murano” gozaban de grandes privilegios para evitar que abandonaran la isla y abrieran un negocio en otra parte y quienes partían, eran perseguidos.

Imagen: Escultura en la calle de la Isla de Murano

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *