Parque Nacional Banff, Canadá
Cuando pensamos en Canadá, a la mente se nos vienen imágenes de altas montañas con picos nevados, bosques infinitos de verdes pinos, abetos y arces y lagos transparentes de agua pura.
Muchas áreas del país del norte tienen esas características, pero para preservar su pureza desde siempre ha sido necesario la intervención de las autoridades y la creación de espacios protegidos.
El Parque Nacional Banff, en la provincia de Alberta, en la región de las Montañas Rocallosas, es el mas antiguo parque del país, que fue declarado como tal en el año 1885.
Al principio solo contaba de una pequeña zona que incluía unas cuevas desde las que emanaban unas aguas termales de alta calidad.
Para evitar su explotación comercial, se estableció el Parque, que en la actualidad tiene una superficie de mas de seis mil seiscientos kilómetros cuadrados y está inscripto como Patrimonio Natural de la Humanidad en la Unesco, junto con el Parque de las Montañas Rocosas Canadienses.
El Parque Nacional Banff en un momento llegó a ser el número tres en la lista de los parque mas visitados del mundo, provocando la alerta entre los ecologistas, ya que tanta concurrencia podía poner en peligro su sostenimiento y la supervivencia de su abundante vida silvestre, como ciervos, alces, cabras de montaña, osos negros, lobos, coyotes y zorros, ya que este extenso parque permite infinidad de posibilidades de disfrutarlo, por ejemplo trece zonas para acampar e interactuar con la naturaleza.
Dentro del parque está asentada la ciudad de Banff, población establecida en épocas en que se construyó la red ferroviaria de la famosa Canadian Pacific Railway y según cuenta la leyenda, sus trabajadores fueron quienes descubrieron las aguas termales.
La ciudad de Banff con aproximadamente diez mil habitantes, tiene mucho movimiento y oferta cultural todo el año, además de ofrecer alojamiento de diferentes categorías, incluso resorts deportivos, balnearios, restaurantes y vida nocturna.
En 1903 en la ciudad se instaló el Museo Banff Park, cuya temática ronda en torno a la historia natural, con exposición de flora y fauna, minerales y artilugios típicos de la zona.
La temperatura de la región donde se encuentra el Parque Nacional Banff varía de -12°C en enero a 15°C en julio, con precipitaciones medias todo el año.
Toda la zona es el paraíso de los amantes de los deportes de nieve, porque la temporada invernal es muy extensa, habitualmente comienza en noviembre y puede llegar incluso hasta el mes de mayo.
Para ello están dispuestos tres centros de montaña: Mt. Norquay, The Lake Louise Ski Area y Sunshine Village, para practicar esquí o snowboard.
El Parque Nacional Banff tiene altos picos, algunos llegan a superar los 2.500 metros de altura, pero se puede visitar durante todo el año, no solo en la temporada invernal, se pueden realizar otras actividades ademas del esquí, se pueden hacer caminatas, observación de la vida salvaje, escalada, practicar senderismo, con gran variedad de recorridos de diferente dificultad, paseos en canoa o patinar sobre el hielo.
El escenario perfecto para ello lo brindan los contornos de sus lagos de ensueño, como el Lake Louise y el Lake Moraine, formados durante el periodo glacial y ubicados a unos 1800 metros de altitud.
Banff Upper Hot Springs es una de las atracciones mas populares, un spa y casa de baños para disfrutar de las aguas termales en piscinas al aire libre, con todas las comodidades de una instalación moderna pero en un balneario histórico, que mantiene su arquitectura original de diseño rústico, construido con elementos naturales, visibles en la madera y su porche de piedra.
Una muy buena forma de relajar los músculos después de tantas y variadas actividades que exigen el máximo de nuestro cuerpo.
Imágenes: Lake Moraine en el Parque Nacional Banff / Banff Upper Hot Springs









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